Calma
El sábado entre que no tenía cuerpo para coger la bici, y que además estaba lloviendo cogí el coche sin tener muy claro a dónde dirigirme, pero con la firme intención de hacer alguna foto, a poder ser, decente; empezaba a aburrirme en casa, y eso en una mañana de sábado puede acabar convirtiéndose en mal humor, y de eso nada.
Una vez cogida la autopista dirección este, me marqué un primer objetivo: la playa de Merón. Recuerdo algunos veranos en que los temporales de invierno la dejaban con poca arena y con unos enorme piedras con formas redondeadas que solían dejar crecer unos musgos (algas más bien, supongo) por encima que me podían dar juego; además el día tenía poca luz pero buena. Al llegar a la playa, primer fiasco....pleamar: para qué tengo la tabla de mareas en el móvil?....además me di cuenta de que había dejado el cable disparador en casa, cagoenrós!
En el coche miraba como un idiota el subir y bajar de las olas mientras sonaba Lucinda Williams; cuando termine Essence, apago la radio y bajo las ventanillas, me dije. Me tiré un buen rato relajándome escuchando el mar pero con un evidente estado de malestar por no haber traído el cable disparador....a fin de cuentas mejor, porque la playa no estaba para muchas fotos y hubiese hecho unos buenos truños.
Al rato me fui subiendo con el coche hasta Argüero, y de ahí hasta Oles, pequeña aldea maliaya donde que en otro tiempo se dedicaba a la extracción minera de azabache. De Oles bajé a Tazones, pero en lugar de meterme en el pueblo tiré a mano derecha en dirección al Puntal. La playa de Rodiles lucía muy bonita desde lo alto.
Al empezar a bajar hacia el Puntal la luz era una pasada...nubes bajas dejando adivinar el Sueve, mucha luz pero muy tamizada. Dejé el coche en el pequeño puerto deportivo, y como tantas veces me dirigí a pie hasta una pequeña cala donde se dejan pequeñas embarcaciones de pesca para navegar por la Ría de Villaviciosa. Hice pocas fotos, no excesivamente expectaculares, pero me lo pasé como un enano. Tres cuartos de hora disfrutando componiendo y jugando con el polarizador. Al final no más de 5 tomas rescatables, pero puedo decir al menos que estuve haciendo FOTOS.










